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Leyendas y medias verdades sobre Jorge Ryerson

Soldado, presidente municipal y adicto a los juegos de azar

  
También en Opinión/Colaboradores
En la tumba de Jorge Ryerson

Nota publicada el 4 de mayo de 2018
por Rafael González Bartrina

“No por mucho repetir algo incierto se lograra convertir en realidad, si acaso se convierte en leyenda urbana”.

Bastante se ha escrito y hablado de Jorge Ryerson. Desafortunadamente mucho de esto, en mi opinión, no está debidamente fundamentado y por lo tanto pertenece más a la clasificación de leyenda urbana que a la estricta referencia histórica. Sin intentar crear alguna controversia, enseguida apunto algunos datos curiosos que se le atribuyen a Jorge Ryerson y de los cuales no he logrado encontrar referencias históricas confiables que los avalen.

Su nombre, de acuerdo a los datos oficiales verificables era George B. Ryerson, proveniente de familia acaudalada y de alta sociedad del este de los Estados Unidos (En Nueva Jersey, Chicago y San Luis Missouri).

El lugar de nacimiento de Jorge Ryerson, tradicionalmente se ha mencionado como Texas, antes de la separación de México y que por lo tanto era mexicano por nacimiento. Sin embargo no hay evidencia de esto. En la página oficial de “The Ryerson Geneology” se menciona su lugar de nacimiento en New Jersey en 1824. En la página del obituario del mismo George Ryerson se menciona la ciudad de San Luis Missouri y como fecha indica 10 de marzo de 1832.

Se dice que abandonó su hogar familiar en Nueva Jersey al cumplir los 18 años.

En otra parte se menciona su afición a los juegos de azar, especialmente “Monte” que se juega con la baraja española tradicional de 40 cartas. Este juego se popularizo principalmente en el “Viejo Oeste Americano” y en los centros poblacionales de California y norte de la península de Baja California. Se dice que Jorge Ryerson tenía como afición y quizás hasta vicio por este juego. En ocasiones se animó a arriesgar grandes cantidades de dinero o ganado e incluso tierras. Esto podría explicar la pérdida del rancho Vallecitos, como más adelante veremos.

Su físico de 1.93 metros y su fortaleza física hacían que realizara muchas actividades de tipo corporal y que impresionaban a quien lo viera. De ahí surgieron muchas “hazañas” que aumentaron su fama. Lo mismo era su gusto por las bebidas embriagantes, especialmente el mezcal al cual tenía una extraordinaria resistencia.

En la publicación de los censos de 1852 de Estados Unidos, aparece George Ryerson viviendo en San Diego, California, de 22 años de edad, con lugar de nacimiento New Jersey.

Se sabe que antes de 1853 se dedicó a arrear ganado bobino de la zona de Chihuahua a la costa de California.

En 1853 cuando William Walker hizo su incursión filibustera en Baja California. Jorge Ryerson decidió dejar California y venir a luchar contra los invasores, peleando en ocasiones junto a Antonio María Meléndrez. Esto según propias declaraciones del mismo Ryerson.

Con el dinero que recibió por su participación en la contienda contra el filibusterismo de Walker, estableció en Santo Tomas una pequeña tienda de mercancías en general, que traía de San Diego. Es ahí en la tienda donde conoce a Guadalupe Serrano, hermana de Rafael Serrano (no relacionados con la familia Serrano que era acaudalada del sur de California. Esta familia se remonta al tiempo de cuando el padre Junípero Serra llego a San Diego. Don José Antonio Serrano recibió el Rancho de Pauma, ubicado entre Oceanside y Escondido California”. Fue el fundo familiar de los Serranos, y llegó a albergar una gran cantidad de cabezas de ganado ovino y bobino) Se menciona esto debido a la confusión que ha existido sobre el origen y procedencia de Guadalupe Serrano.

Guadalupe y Rafael Serrano eran originarios de Villa de Rayón, Sonora. Sus padres eran Guadalupe Serrano e Ygnacia Molina.

Jorge Ryerson se casó con Guadalupe el día 28 de mayo 1856. En ese tiempo, solicitó y obtuvo una extensión de terreno de alrededor de 2,700 hectáreas aproximadamente 4 leguas cuadradas en la zona ubicado a algunos 35 kilómetros al norte de Ensenada(lo que es ahora Vallecitos, Baja California).

Esta propiedad había sido otorgada originalmente a Abel Stearns de California. Al terminar la guerra México-Americana Stearns perdió el rancho y fue otorgado a Jorge Ryerson. Su cuñado Rafael Serrano, adquirió un predio semejante cerca de ahí que llamo Rancho de “Santa Clara”. Fue aquí en Vallecitos donde Jorge llegó por primera vez con su mujer, a vivir, comenzando de cero. No había ninguna construcción que sirviera de alberge. No tenía ni un solo animal ni ninguna planta. Requirió de muchos sacrificios lograr tener un rancho productivo.

En los censos de Estados Unidos de 1860 aparece lo siguiente:

“En San Diego, CA, George Ryerson de 30 años nacido en Nueva Jersey, viviendo con Guadalupe Serrano de 22 años de Sonora, Josefa Serrano de 32 años de Sonora, María Serrano de 18 años de Sonora y Ygnacio (sin apellido) de 33 años de Sonora.

Se dice que por allá a principios de la década de 1860s, Jorge Ryerson desaparece sin motivo aparente y se desconoce si dio algún tipo de aviso a su esposa de la razón de su partida, años después y considerando que había muerto Guadalupe Serrano se casa nuevamente, aparentemente con un doctor de nombre Francisco Bragg. Este es otro dato curioso del que no he encontrado verificación alguna. Se dice que este doctor era también extranjero.

En este periodo de ausencia se menciona que participó en la Guerra Civil de los Estados Unidos en el lado de los Confederados. Se dice que recibió grado de oficial. Nada al respecto lo he podido verificar. También se menciona en la misma forma, que al terminar la guerra se enlistó en el ejército juarista que luchaba contra la Intervención Francesa y que en Tamaulipas tenia, también, grado de oficial.

Siete años después de su partida, Jorge Ryerson, reaparece en el rancho Vallecitos, repentinamente como había sido su partida, así fue su regreso. El marido de Guadalupe al saber de la presencia de Ryerson abandonó el lugar inmediatamente. La pareja reanuda su vida familiar por años por venir.

En la leyenda urbana sobre Ryerson se menciona que fue explorador para George Armstrong Custer, aquel oficial de caballería americana que perdió su vida en la batalla de “Little Big Horn” junto con 210 de sus hombres derrotados por los indios Sioux al mando de “Crazy Horse”. No logré encontrar alguna fuente oficial que diera veracidad a este hecho. Esta batalla ocurrió el 25 y 26 de julio de 1876 (tendría entonces 44 años de edad, ya casado y de regreso de su misteriosa ausencia de 7 años

En alguna fecha, posterior a su regreso, solicita y adquiere la ciudadanía mexicana.

A partir de ese tiempo la historia de Ryerson ha sido más documentada y existen varios trabajos que narran sus intervenciones en distintos cargos de gobierno mexicano desde presidente municipal, sub-perfecto y encargado de la jefatura del distrito norte de Baja California.

Un dato curioso es que se menciona que en el otoño de 1887 Jorge Ryerson tuvo el honor de clavar el primer clavo en la vía del nunca logrado Ferrocarril Peninsular de Baja California. Acto ceremonial, realizado en San Quintín y que se dice lo hizo con gran facilidad utilizando un marro bastante grande que utilizado solamente una sola mano golpeo certeramente el clavo.

Se dice que en 1892, a consecuencia de malas rachas en los juegos de baraja, Ryerson se vio obligado a empeñar el rancho Vallecitos a Estefanía Andonegui con la promesa de recuperarlo en un término de 2 años. Al término de ese tiempo y no poder pagar la deuda, pidió y obtuvo una prorroga hasta diciembre de 1894. Antes de llegar a esa fecha doña Estefanía murió y heredo todas sus propiedades, incluyendo el Rancho Vallecitos a su hijo Francisco quien convenientemente anuló el contrato con Ryerson.

Aparentemente al perder sus propiedades y ganado, el matrimonio de Jorge y Guadalupe se establecieron en San Diego, California. Al parecer vivían modestamente con algún tipo de pensión de parte del gobierno americano. En 1896 la muerte lo sorprende mientras vivían en el Hotel Delmonico, (un hotel, de los más prestigiados en ese tiempo, con servicio de alimentación en sistema de abonados) donde fallece en la noche del 23 de enero de ese mismo año. Siendo enterrado en la sección Masónica del Cementerio Hope en San Diego, California, con el nombre de George B. Ryerson (El contrato de compra del espacio en el cementerio, aparece con el nombre de Ryersen).

He querido mencionar algunas de las leyendas urbanas y realidades de sobre Jorge Ryerson como preámbulo a la reseña que quiero hacer sobre Guadalupe Serrano, después de la muerte de Jorge Ryerson (1896).

Debo aclarar que no he encontrado, aun, documentación oficial al respecto. Esta reseña está basada principalmente en reportajes de la época (en periódicos estadounidenses).

Guadalupe Serrano, ya viuda de Ryerson había regresado a Ensenada y vivía en una casa de dos pisos en la esquina de la actualmente llamada avenida Ryerson y calle Sexta. Encontré referencias hacia las cualidades de carácter de Guadalupe, que era sumamente agraciada y siempre sonriente, trataba a las personas con respeto y con dignidad. Aunque también se decía, tenía su lado negro, especialmente cuando se le pasaban las copitas.

Varios periódicos de California informan sobre un incidente ocurrido el lunes 17 de julio de 1889. Esa noche se escucharon varios gritos de dolor, que los vecinos confundieron con las alertas de los “serenos” de la infantería de marina que cuidaban el orden en el puerto. En la mañana siguiente encontraron el cuerpo de un niño de 10 años de nombre Jesús Gutiérrez colgado de un árbol y sujetado en su cuello un collar de perro, amarrado a una cuerda de unos 25 metros, la que estaba pasada por arriba de una rama de un árbol. El médico legista en funciones, encontró que el niño tenía el cuello roto y que presumiblemente había sido colgado después de que había muerto. El cuerpo presentaba huellas de diversos golpes y mallugaduras. Este niño era empleado domestico de la Sra. Serrano, quien era asidua a abusar de bebidas embriagantes y que, según los vecinos, constantemente golpeaba con mano y palos al niño Jesús. El árbol, estaba dentro de la propiedad de la Sra. Ryerson, por lo que las autoridades la arrestaron esa misma mañana. Permaneció incomunicada por tres días y al cabo de ese tiempo fue consignada por el cargo de asesinato. Al cabo de un año fue encontrada culpable. Su abogado presento una apelación, la cual se le negó.

A partir de entonces y de manera misteriosa desaparece toda referencia sobre Guadalupe Serrano viuda de Ryerson. Se ignora el tiempo de la sentencia.

Encontré el aviso de la muerte de Guadalupe Serrano viuda de Ryerson que ocurrió el día 8 de marzo de 1905, en Ensenada. La causa de la muerte se atribuye a un mal renal agravado por la diabetes crónica tipo 1.

Sin dejar lugar a dudas, la vida de Jorge, o George, Ryerson, es, por decir conservadoramente, misteriosa y llena de leyendas. Es posible que en un futuro cercano logre encontrar corroboración de algo de lo mucho que se dice de este personaje que nos heredó, con su nombre, una de las más importantes avenidas de este puerto.

Rafael González Bartrina. Rafael González y Bartrina. Miembro del Seminario de Historia de Baja California y del Consejo de Administración del Museo de Historia de Ensenada A. C. [email protected]
 
 

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