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Mis primeras enseñanzas

15 de mayo día del maestro

  
También en Opinión/Colaboradores
Nota publicada el 18 de mayo de 2020
por José Luis Fernández Ruiz

¡Felicidades a todos los maestros y maestras! El 15 de mayo me hace recordar mis primeras enseñanzas: aprender a leer, escribir, valores morales, cívicos, el amor y respeto a mis padres, hermanos. Me enseño el respeto a todos los seres, sobre todo a la dignidad de las personas, no importando clase social, religión, raza etc. Ella me enseño el sentido de pertenencia de esta tierra ¡Ensenada!, que este 15 de mayo cumple 138 años.

La persona que me enseño no tenía un título de maestra pero gracias a su amor y bondad me enseño las primeras letras, esta hermosa mujer cuando yo tenía 5 años ella tenía 24 años, una hermosa sonrisa, pelo muy negro hermosos ojos negros, piel muy blanca era mi madre.

Ella vino con los niños de Morelia, refugiados de la guerra civil española por ello valoraba mucho la familia y el sentido de pertenencia que ella perdió siendo una niña.

Gracias a ella cuando ingrese al Colegio México, el 3 de septiembre de 1952, a preparatorio pues cuando me entrevistó la señorita María Castañeda, quien sería mi profesora, se dio cuenta que ya sabía leer, escribir y un poco de aritmética, por esos no entre a Kínder, ¿Quién te enseño? Mi madre, quien llego muy pequeña, 22 años a Ensenada, se educó en Puebla casada nos venimos a Ensenada en 1949.

Nos inculco que una persona que sabe leer y escribir tiene abiertas las puertas a cualquier sueño, nos lleva con la imaginación a increíbles lugares, y así fue.

Todas las tardes, me enseñaba las primeras letras y nos contaba y me leía hermosos cuentos junto a mis hermanos Maru y Carlos,

Mi primera profesora sin título fue mi madre María Eugenia Ruiz Victoria, me enseño la diferencia de la C, Z, S, pues su pronunciación por ser española era muy fácil de distinguir, la españolita todos con cariño le decían.

El amor es la fuerza más poderosa que Dios integro a una madre, la puso en sus corazón, para sepa entregárnoslo, aun en medio de los más grandes sacrificios, por ello Dios, bajando sus ojos a la tierra ve que todas las madres son a su semejanza, ya que él es amor y ellas son amor entregado por él se sintió complacido.

Ella sabe reconocer nuestras virtudes y nuestros defectos, debilidades y fortalezas, conoce el valor de nuestros actos, la sinceridad de nuestras intenciones el sentido de nuestros detalles, nada nos exige a cambio pero todo aprecia aun lo más imperfecto, lo más pequeño aun lo que solo se expresa con el lenguaje de los ojos o la voz del silencio

Siempre que tengas un problema, un hueco en tu vida recurre a tú madre viva o difunta elle te escuchará y ayudara, como la Santísima Virgen lo hizo por su hijo amado Jesucristo, seas hombre o mujer, adolecente, joven viejo siempre que tengas una aflicción llénala de amor.

Recuerda que tú no elegiste el amor, te lo dio tu madre. Ella te eligió a ti, todo lo que puedes hacer es aceptarlo, por todo lo misterioso que ocurre cuando entra a tu vida desde su vientre sentirás que te llena, hasta desparramarse entonces tu obligación es encontrar tu manera de compartirlo con tu pareja para iniciar el ciclo del amor, dale las gracias con una oración a quien lo hizo nacer en tu vida tu madre. Gracias Madre por haber sido mí profesora.

José Luis Fernández Ruiz. Director del Patronato Centro Histórico Turístico Cultural de Ensenada, A. C.
 
 

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