Sin saberlo, miles de holandeses que juegan a cazar pokemones podrían ser parte de una estrategia gubernamental, creada para frenar la delincuencia en los sitios donde históricamente se han registrado mayores problemas.
La lógica del plan es muy sencilla: donde hay uno o varios ciudadanos que observan su entorno por medio de la aplicación Pokemon Go, inhiben a quienes tienen la intención de cometer un delito, pues podrían ser vistos y fotografiados en pleno acto.
Así la Policía de Rotterdam podría ser de las primeras corporaciones en comprar cebos para colocarlos en las zonas que se consideran conflictivas, pues de acuerdo a la dinámica del juego, el cebo atrae pokemones y estos a los jugadores con su cámara dispuestos a cazarlos.
"Serían ojos adicionales para la policía en las tiendas a punto de cerrar", menciona como ejemplo el sitio de noticias RTL Nieuws, donde se relata que esta idea surgió después de que un jugador de Pokemon Go captó el momento en que una bicicleta fue robada: la foto que fue compartida fue la pieza clave para atrapar al ladrón.
Al respecto la Policía de Rotterdam sostiene que han entrado en contacto con los desarrolladores del juego en busca de contribuir con sugerencias de "Pokeparadas", sin embargo no han recibido respuesta especial por ser gobierno: al usar el juego, los entes de gobierno deben seguir las mismas reglas que el público en general.