La horchata es una bebida refrescante, el origen de su nombre proviene del italiano “orzata” que significa agua de cebada y los ingredientes varían mucho según el país o la región donde se prepara. En España se elabora con un tubérculo llamado chufa de origen árabe, en El Salvador y Nicaragua se prepara con semillas de morro o ajonjolí, en Venezuela se hace con maíz, siendo una variante de la chicha andina. Como otros platillos de la tradición gastronómica, la horchata llegó a México gracias a la colonización española, y se prepara principalmente con arroz.
Resulta que un equipo de científicos de la Universidad de Química y Tecnología de Praga, la Universidad de Valencia y la Facultad de Farmacia de Valencia, empezaron una investigación desde hace año y medio, analizando miles de variables químicas de más de 80 muestras de horchatas naturales, pasteurizadas y ultra-pasteurizadas de las marcas más representativas, y descubrieron que la horchata (hecha con chufa) contiene fosfolípidos y el ácido fosfatídico, en este caso particular, los fosfolípidos logran fortalecer las membranas celulares, que puede prevenir muchas enfermedades de tipo celular por contar con unas membranas fuertes.
En una nota publicada en ABC se describe cómo esta bebida ha cautivado hasta a los genios de la NASA, precisamente por los resultados de la investigación antes mencionada. Así que la próxima vez, si te apetece una bebida, la horchata podría ser una opción sabrosa y mucho más saludable que un refresco.