Mientras el gobierno del Estado, insiste en que la construcción de una planta desaladora en Rosarito sería la primera opción para entregarle agua a Ensenada, el sector empresarial se encuentra convencido que es la segunda etapa de la desaladora que ya existe en Ensenada la más factible.
Wenceslao Martínez Santos, Titular del Grupo Interdisciplinario del Agua del Consejo Consultivo Económico de Ensenada (CONSULTEN) precisó que después de numerosos análisis, lo más factible para la ciudad es la segunda etapa de la desaladora.
Tras una reunión con el Secretario de la SEPROA Víctor Daniel Amador Barragán, Martínez Santos, apuntó: “Para el tiempo que le queda el gobierno y lo que se tardaría la construcción de la segunda fase de la desaladora, se llevaría dos años, entonces en ese inter se le pide al Secretario desarrollar los proyectos que se requieren una vez puesta en marcha los 250 litros adicionales de la desaladora.
Se trata de la infraestructura para aprovechar esta ampliación, como las líneas de conducción, tanques de almacenamiento y lo necesario para distribuir el agua.
Se requiere una infraestructura aparte de la existente porque al no tener contemplado en paralelo, entonces esos 250 litros no se podrán aprovechar.
Uno de los pendientes para lograrlo, apuntó es el cierre de la negociación con la empresa Aguas de Ensenada S.A de C.V. Con la que llevan varios años ya, el Secretario de Hacienda y la SIDURT.
Hasta ahora no se ha concretado la firma del contrato o un tiempo definido para lograrlo y esto ha detenido el proceso.
Acotó: “si se pone en marcha nos damos por bien servidos”.